Claro
Oscuro
El desenlace de la vida
El olvido de los años
Al tanto de todo
Y sumido en la ignorancia
Navego en amplio Mundo
Sin brújula, sin timón, sin barca
Juvenil y envejecido
Dilatado acordeón, puerta innominada
La caída se acerca, se aleja
¿Qué soy? ¿Qué somos?
¿En qué nos hemos convertido?
Harapos de piel, sonrisa galante
Cadavérica versión de la alegría
Ocupados vagos, viajeros sin itinerario
Oscuro
Luminoso
Verse al espejo y soltar la carcajada
Reconocer en los otros la miseria de espíritu
Encontrar traidores dizque amigos
Se nubla la vista
Tiembla la mano
El pecho tose sus dolores
El colon es un zodiaco
Luminoso
Decadente
Fingir la reverencia ante el idiota
Admirar al héroe que los otros ignoran
Ser miope para mirar al Cielo
Y clarividente para la bajeza humana
Ay, el alma mía
Divaga doliente entre sombras
Espejo destrozado rosa hiriente
Memoria aliada y enemiga
Y mucho soñar, mucha sed insatisfecha
Decadente
Interesante
El cuerpo un quebranto
Pero la voluntad invencible
Piernas sin fuerza pero manos campeonas
El Sino
Es claro
Es oscuro
Es luminoso.
David Alberto Campos Vargas, Nuevo Orden, 2007
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