sábado, 17 de mayo de 2008

XXXVI

Extraño el resplandor de la palabra
Que siendo espejo es materia
Cristal de Infinito

Extraña la luz que emana
De los cuerpos que se buscan
Los cuerpos que se extravían
Los cuerpos que se encuentran

Extraño el sí de los mortales
La memoria incompleta del sabio
La ceguera del vidente
El baile del reloj y su angustia

Extraños son Nada y Todo
Oasis milagro espejismo
Magia palabra trance
Fe malestar conducta

Extraña la misma extrañeza
Que extraña a sus extraños
El manto de la muerte
La vida y sus vidas
El Nombre
De la esencia el cosmos
Lo que vemos presentimos esperamos
Lo que ignoramos o negamos
Lo extraño del pergamino inmutable
Las sustancias perennes
Como extraño el amor, sí, el amor,
El día y su luna, la noche y su alborada,

Extraños diapasón y átomo
Extraña la lengua y sus caras
Extraño el metal de la virtud el gemido de la Tierra
Extraña la conciencia
Esta conciencia mía
Tan mía y tan de ustedes
Este rumbo indeciso y decidido
Al ansiado final de las pirámides.


David Alberto Campos Vargas, Nuevo Orden, 2007

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